Tu colección de juguetes sexuales no está completa sin una cola anal

Tu colección de juguetes sexuales no está completa sin una cola anal

En la actualidad existen cada vez más juguetes eróticos para gustos diversos, pero los que han alcanzado el puesto número uno son los plug anales y la cola anal, estos son los que han tenido más demanda en la última década.

Esto es debido a que, en relaciones íntimas muchas veces no se logra llegar al orgasmo y esto tiene múltiples causas.

Como por ejemplo falta de deseo sexual, estrés, falta de confianza con tu pareja o simplemente inseguridad.

Curiosidades sobres los juguetes sexuales

La intención de estos juguetes es ayudar a lograr sensaciones placenteras que no puedes conseguir de forma natural.

Por tal motivo, los curiosos han intentado agotar todos los recursos y se dieron cuenta que se tiene que experimentar con todo para obtener un orgasmo intenso y real.

Así que probaron estimular todo el cuerpo, pero iniciaron con la mujer.

Fue entonces cuando se crearon los vibradores y consoladores, intentando experimentar sensaciones vaginales.

En efecto esto dio resultados en algunas mujeres, pero en otras no, entonces se atrevieron a probar con los plug anales y cola anal.

Así las mujeres que no habían obtenido orgasmos vía vaginal, lo obtuvieron vía anal.

Esto fue un gran avance en cuanto a las tiendas de juguetes para adultos, lo cual despertó gran curiosidad en hombres homosexuales.

Ellos también probaron estos juguetes y les resultó, entonces la cola anal adquirió popularidad.

Del mismo modo, los hombres heterosexuales también sentían curiosidad, pero el machismo siempre ha sido algo serio. Había muchos que se quedaban con la duda, pero había otros que se atrevían a experimentar y les gustó.

Adiós el tabú

De pronto, la ciencia hace un aporte que desmantela una realidad que acaba con los prejuicios.

Todos los seres humanos sean hombres o mujeres poseen terminaciones nerviosas en el ano. Por lo que, este al ser estimulado con la lengua o un juguete (cola anal) produce una sensación placentera.

Esto no es un indicativo de ser homosexual en caso de los hombres, ni tampoco sodomía. Simplemente, así es como funciona el ano de todos los seres humanos.